“Cuando mamá se va de casa”

Las redes sociales son una bomba cuando se trata de compartir cosas con las que la gente se siente identificada. Algo así ha ocurrido con la carta que os traigo hoy. Se ha expandido por las red como la espuma, con miles de comentarios y con muchas personas a quienes les parece conmovedora.

Dejo que primero leáis la carta y luego os comentaré un poco mi opinión personal acerca de ella.

Hace dos días tuvimos una gran pelea. Llegué a casa cansado del trabajo. Eran las 8:00 p.m. y lo único que quería hacer era sentarme y ver el partido. Cuando te vi, supe que estabas agotada y de mal humor. Los niños estaban peleando y el bebé estaba llorando mientras intentabas dormirlo. Así que subí el volumen del televisor.

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‘No te mataría ayudar un poco e involucrarte más en la educación de tus hijos
’, me dijiste molesta, mientras que bajabas el volumen del televisor. Te contesté muy enojado: ‘He pasado todo el día trabajando para que tu puedas quedarte en casa jugando a las muñecas’.

Los argumentos iban y venían. Lloraste porque estabas enojada y cansada. Te dije cosas crueles. Gritaste diciendo que no podías soportarlo más. Saliste de la casa llorando y me dejaste solo con los niños. Tuve que darles la cena y prepararlos para la dormir. Al día siguiente todavía no habías regresado, así que tuve que pedirle a mi jefe el día libre para quedarme y cuidar a los niños.

Experimenté las rabietas y los llantos. Tuve que correr todo el día y no encontraba un momento libre, ni siquiera para tomar un baño. Tuve que calentar leche, vestir a los niños y limpiar la cocina, todo al mismo tiempo.

Experimenté lo que es estar encerrado todo el día sin hablar con nadie con más de 10 años de edad. Supe lo que es no tener la capacidad de sentarse en una mesa y disfrutar de una comida tranquila con mi propio tiempo, porque tenía que correr detrás de un niño.

Experimenté lo que es estar tan mental y físicamente agotado, que lo único que quería hacer era dormir unas 20 horas seguidas, pero tuve que despertarme tres horas después de haberme quedado dormido, porque el bebé estaba llorando. He vivido dos días y dos noches en tus zapatos y te puedo decir; te entiendo.

Comprendo tu cansancio. Comprendo que ser madre es un sacrificio constante. Comprendo que es más agotador que estar en una empresa durante 10 horas, tomando decisiones financieras.

Comprendo la frustración de renunciar a tu profesión y a tu libertad económica para que puedas estar allí para tus hijos. Comprendo la incertidumbre de que tu seguridad económica ya no depende de ti, sino de tu pareja.

Entiendo los sacrificios que haces por no salir con tus amigos, hacer ejercicio o dormir toda la noche. Entiendo lo difícil que puede ser estar encerrado y tener que cuidar de los niños mientras sientes que te estás perdiendo de todo lo que pasa afuera.

También entiendo que te molesta cuando mi madre critica tu forma de criar a nuestros hijos, porque nadie sabe lo que es mejor para los niños que su propia madre. Entiendo que ser madre significa llevar la carga más grande de la sociedad, la cual nadie aprecia, valora ni retribuye.

Te escribo esta carta no solo para hacerte saber que te extraño, sino también porque no quiero que pase otro día sin decirte: Eres muy valiente, lo estás haciendo más que bien y te admiro”.

Me sorprende que la gente encuentre “conmovedor” este escrito y lo compartan diciendo que se sienten identificados con él.

¿Hace falta llegar al punto de pelearse y que una mujer se vaya de casa para que un padre de familia trabajador se de cuenta de todo lo que implica ser madre y hacer todas las tareas del hogar? ¿Qué significa esa frase de quedarte en casa jugando a las muñecas? Yo soy una de esas mujeres que he pedido una excedencia laboral (para algunas mujeres eso es sinónimo a renunciar a su vida laboral, yo de momento simplemente digo que he puesto una pausa a mi vida laboral para poder disfrutar de otra etapa a nivel personal) para poder cuidar a mi hija pero ni soy la única que hago las tareas de casa ni el padre de mi hija cree que me quede en casa “jugando a las muñecas”. En su día ya os conté cómo me revienta la frase de “¿No te aburres todo el día en casa sin hacer nada?” o “¿Y cuándo vas a llevar a la niña a la guardería y volverás a hacer algo como trabajar?” y este tema también se hizo viral en las redes y os hablé de él en este post. 

Sí que hay frases y temas en este texto con las que cualquier madre creo que se puede sentir fácilmente identificada, sin embargo me ha sorprendido la cantidad de madres de mi entorno que han compartido este texto.

¿Qué opináis al respecto? ¿Os sentís identificadas con este texto? 

 

10 comentarios

  1. La frase “quedarte en casa jugando a las muñecas” creo que es bastante dura y espero que la dijera por el “calentón” del momento… Me cuesta creer que existan papás que piensen que quedarse en casa, para cuidar a un niño, sea como estar de vacaciones.

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    1. Por eso mismo me sorprende que la carta en si se haya extendido de esta manera y tantas mujeres digan que se sienten identificadas con esas palabras…

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  2. Yo no me siento identificada pero tampoco me molesta, quiero decir cada uno se queja de lo suyo y es verdad que por regla general casi todas las familias viven o han vivido esto en alguna ocasión.
    Yo por suerte tengo a mi pareja que se involucra totalmente con la educación de nuestros hijos y con todo lo que tiene que ver en su día a día pero sé que no siempre es el caso.
    De hecho creo que mi pareja empezó a apreciar mi trabajo un fin de semana que me fui con mis amigas de viaje y se quedó solo con los niños, y desde entonces siempre buscamos esos huecos donde yo me puedo ir y salir para desconectar y al revés, porque ellos también lo necesitan y también hacen un trabajo importante!

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    1. No si a mi no me molesta, me sorprende “tristemente” que realmente vivamos en una sociedad que se siente identificada con esas palabras.. Queda tanto por hacer.
      En mi caso no tengo queja, mi pareja no está en casa en todo el día porque trabaja, pero nunca ha juzgado si queda o no algo por hacer, ni tampoco si yo me quejo de que no he tenido tiempo para nada o que estoy agotada.
      Muchas gracias por comentar guapa, la verdad es que a veces hasta que no nos ponemos en la piel de los demás no podemos juzgar sobre ello. Un abrazo!

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      1. Eso sí es verdad, todavía nos queda mucho camino por recorrer para mejorar y dejarnos de prejuicios absurdos!

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  3. Lo que ocurre con esta carta es que, por mucho que nos guste pensar que somos modernos e igualitarios y a los políticos se les llene la boca con “los otros y las otras”, vivimos en una sociedad profundamente machista, en la que las mujeres debemos demostrar habilidades, conocimientos y maneras que a los hombres se les da por supuesto. Son infinitas las veces al cabo del día en las que me siento juzgada, infravalorada o en las que tengo que dar explicaciones absurdas, por el mero hecho de ser quién soy: una mujer, y encima, madre. Que un tipo que se sienta a ver el fútbol y a rascarse la barriga tenga una bronca con su mujer y a raíz de ella descubra que ha sido un tonto y le diga, por escrito: cuanto vales, hermosa! , y que eso se convierta en un acontecimiento, dice mucho de todo lo que falta por hacer y todo lo que, a día de hoy, seguimos aguantado como “normal”.

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    1. Sí, tienes toda la razón. No hace mucho, durante una comida, una amiga me dijo “cómo te ayuda tu marido con la niña, eh? Qué suerte”. Yo me limite a responder: “No es que me ayude, es que también es su hija y en ninguna parte está escrito que darle de comer o cambiarle el pañal sea sólo tarea mía”. Realmente queda mucho por hacer, sin duda, aunque yo siendo como soy reconozco que sería incapaz de compartir mi vida con alguien que piensa que estar en casa cuidando de los hijos es “jugar a las muñecas”… Gracias por pasarte y comentar guapa!!!

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  4. una carta increíble!!!! muy de acuerdo, creo que algunos y algunas no s epueden maginar lo que supone estar en casa todo el día haciendo todo lo que implica una casa y unos niños o bebés..

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  5. Por desgracia hay gente que piensa así y cree tal cual las frases que dice. Yo trabajo, menos que antes por eso, me he reducido los días para disfrutar de Churreta, y es cierto que los días o semanas que paso ejerciendo de ama de casa y de madre son muy trabajosos. Es muy triste tener que llegar a esa situación de la carta para recapacitar, muy triste! No me siento para nada identificada, que horror!

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  6. A mí también me sorprende la cantidad de gente que se identifica con ello. Y la típica frase de “cómo te ayuda tu marido eh?” Ayudar??? No entiendo, es hijo de ambos, no es ayudar es cuidar de tu hijo.

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