Comparaciones no, gracias

Una de las peores costumbres que hay es comparar a los bebés y a los niños. Sin hacer una crítica constructiva, nos pasamos el día comparando qué hacen unos y qué no hacen los otros, las habilidades ya adquiridas y las que no, cómo se comportan unos y cómo se comportan otros.

Este post nace a raíz de una conversación que escuché la semana pasada en la sala de espera del pediatra. Estábamos cuatro madres que íbamos a la revisión de los 9 meses con la enfermera. Fue entonces cuando el aluvión de comparaciones entró en un espiral sin fin “¿aún no gatea? pues mi hija ya hace un mes que gatea”, “¿aún se despierta por la noche? pues mi niño ya duerme toda la noche del tirón”, “¿ya dice papá? porque mi hija ya dice papá y mamá”, “¿aún no sabe sentarse solita? pues mi hijo hace ya un tiempo que se incorpora solo”.

Pensaba en la escena de esos mismos niños un poco más mayores y las mismas madres en esa misma sala de espera. “pues mi hijo es muy bueno y siempre se termina el plato sin que yo se lo diga”, “pues mi hija es una vaga y lo deja todo por recoger”, “pues mi niño todo el día está gritando y pegando a sus compañeros, es muy malo“, “pues mi niña tiene muy poca paciencia, se enfada todo el rato porque no se sale con la suya, es una quejica“. Eso sin tener en cuenta en todas las comparaciones que se hacen a nivel académico, físico, de personalidad y de comportamiento.

Nos pasamos el día comparando sin ser conscientes de cómo esas comparaciones y esas etiquetas pueden perjudicar a su autoestima. 

10-razones-para-no-etiquetar-nic3b1os-autismo
¿Qué consecuencias tienen las comparaciones en los niños?

  • Causamos problemas de autoestima en los niños. Haciendo comparaciones del tipo de “tu hermano se porta mucho mejor que tu, eres malo” lo único que conseguimos es mostrarles que valoramos a su hermano por una cualidad y le estamos diciendo que él no la tiene. Le estamos menospreciando ante el otro niño. Esto hace que el niño se sienta menos querido e inseguro, y si le decimos que es malo, se termine portando mal.
  • Se crean envidias y celos entre los niños. Ellos interpretan que esas comparaciones son una competición de cualidades y esto crea celos y envidias entre ellos, lo que puede desencadenar en una rivalidad. Si el otro niño recibe más elogios y más atenciones por tener una cualidad que a él le han dicho que no tiene, siente envidia y los celos pueden hacer que vea a ese otro niño como un rival que se lleva toda la atención y elogios de los adultos.
  • Si acostumbramos a los niños a que se compare con los demás, la consecuencia será que ese niño se siga comparando con los demás el resto de su vida. Esto le llevará a muchas frustraciones y a tener una baja autoestima.
  • Haciendo comparaciones terminamos etiquetando a los niños. Uno es el bueno, mientras que el otro es el malo, el despistado, el pesado o el vago. Las etiquetas lo único que consiguen es que el niño se identifique con esas etiquetas y se crean realmente que son así. Y los niños al final, se convierten en aquello que se les dice que son. Si les repetimos mil veces “¡Es que eres un vago!” lo más probable es que ese niño, finalmente, se convierta en un vago porque es lo que le estamos diciendo. Es lo que se conoce como Efecto Pigmalión

Menos comparar y más motivar

Ahora que ya hemos analizado todo lo perjudicial que puede ser para los niños hacer las comparaciones, vamos a ver todo lo positivo que puede ser la motivación. 

Debemos tener en cuenta que cada niño es único, tiene su propia personalidad y su carácter. Eso no les hace ni mejor ni peor que los demás, sino que es lo que les identifica. Es muy interesante que conozcamos cómo son nuestros hijos, cuáles son sus virtudes y sus limitaciones, conocer sus miedos y sus intereses. Debemos tratarle de forma individual, sin compararle con los demás, valorando sus cualidades y motivándole a esforzarse para cambiar aquellas cosas que debe mejorar. 

Cuando un niño no ha sido capaz de conseguir algo, es importante animarle a practicar más para conseguirlo mediante el esfuerzo. Debemos apreciar sus aptitudes y no centrarnos en sus puntos débiles. Sólo así seremos capaces de reforzar su autoestima. 

Las comparaciones negativas no llevan a ninguna parte. Un niño no va a mejorar porque le digas que otro niño sea mejor que él, al contrario, se va a sentir mal y muchas veces no sabrá gestionarlo y empeorará la situación. En vez de comparar, debemos motivar a nuestros hijos a seguir aprendiendo en vez de querer que hagan lo mismo que hacen los otros niños.

 

 

22 comentarios

  1. Muchas veces las madres somos nuestras peores enemigas y peor aun, de nuestros hijos

    Me gusta

  2. Yo hace tiempo que decidí que las etiquetas no eran buenas y todo a raiz de las comparaciones… mi hija aún no sabe sentarse, ni gatear, ni darse la vuelta y no me importa, porque se que tarde o tenpmpno terminará haciendolo. No hay prisa, tiene toda la vida para aprender!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Cierto, en mi caso pasaba lo mismo. Hay quien parece que tenga prisa para que hagan todo eso, a veces de broma cuando me dicen “ya anda? porque mi hija a esa edad ya andaba!” les respondo: sí, ya ha ido hasta el banco a pedir una hipoteca para independizarse… Qué manía con comprar y con darles prisa, cada niño tiene su ritmo. Ya llegará! Gracias por pasarte y comentar guapa. Un abrazo

      Le gusta a 1 persona

  3. Yo estoy en ello! Lo tenemos tan interiorizado que a veces nos sale solo… así que antes de decir mi hijo no hace tal, o Bru eres un poco___, me muerdo la lengua y pienso en el daño que puedo hacerle!! 😥😥
    Estoy de acuerdo en que hay que acabar con las etiquetas, estereotipos y comparaciones.
    Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

    1. Sí, es como un mal vicio que nos ha inculcado la sociedad. Nosotros mismos sin darnos cuenta nos pasamos la vida comparándonos con los demás. Poco a poco, ojalá podamos conseguirlo 🙂 Un abrazo!!

      Le gusta a 1 persona

  4. Pues eso…que las comparaciones son odiosas. Muy buen post. Gracias!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias a ti por pasarte 🙂 Besitos

      Le gusta a 1 persona

  5. No puedo estar más de acuerdo contigo, los papis lo llevamos medio controlado el tema lo peor es la familia! Que hacen comentarios continuamente y no se dan cuenta… a veces pierdo la paciencia la verdad.

    Le gusta a 2 personas

    1. En nuestro caso la familia no se mete mucho en el tema, pero el entorno sin ni darse cuenta se pasan la vida comparando y etiquetando, que si el vecino a esa edad ya hacía tal cosa, o que si el hijo de perico no lo hacía… Paciencia e intentar nosotros no entrar en el trapo de hacer lo mismo! Un abrazo! guapa

      Le gusta a 1 persona

  6. Yo si no me preguntan, o estoy hablando con mis amigas de nuestros hijos, de cómo va, qué tal estás, estos temas no los saco a relucir… Es cierto que en el blog no me queda otra que contar a qué edad empezaron andar o gatear mis hijos, pero vamos, suelo puntualizar en casi todos mis posts que cada niño sigue su ritmo!

    Le gusta a 1 persona

    1. Es que así es, cada uno tiene su ritmo 🙂 Pero hay personas que parece que tengan prisa en que lo hagan todo, como si de una carrera hacia el futuro se tratase. ¿Ya anda? ¿Ya gatea? ¿Ya duerme sola? “Mi hijo a su edad…” Espero no entrar nunca en ese espiral, no se puede comparar nunca, cada niño es como es y tiene su ritmo. Muchas gracias por pasarte y comentar guapa! Besitos

      Me gusta

  7. Totalmente de acuerdo con todo, hay madres, suegras, abuelas, vecinas, y las que ni tan siquiera te conocen juzgando, criticando y comparando … es brutal a lo que sometemos psicológicamente a nuestros hijos sin saber que con nuestro comportamiento les hacemos daño.

    Le gusta a 1 persona

    1. Toda la razón. Ojalá con el tiempo aprendamos a juzgar menos, a no comparar y a no etiquetar. Los niños son el futuro y parece que lo olvidemos. Un abrazo! Muchas gracias por pasarte

      Le gusta a 1 persona

  8. Estupenda reflexión! Este tipo de automatismos, aunque inconscientes muchas veces, no son nada saludables ni para los niños ni para los padres. ¡Empecemos a trabajar ya la motivación! 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. Con motivación todo iría mejor. En vez de “Perico lo hace mejor que tu” deberíamos decirles “tu puedes hacerlo mejor!”… Cambia bastante la historia. Muchas gracias por pasarte y comentar 🙂 Un abrazo!

      Le gusta a 1 persona

  9. Me sienta fatal las comparaciones que hace la gente, sobre todo porque no son conscientes de estar comparando. Pero sobre todo me fastidia cuando se me escapa a mí alguna 😦

    Le gusta a 1 persona

    1. Creo que a todos se nos escapa alguna vez, nosotros mismos nos comparamos constantemente con los demás, cómo no hacerlo con nuestros hijos. Ojalá con el tiempo las cosas cambien 🙂 por lo menos en nosotros mismos! Un abrazo y gracias por pasarte y compartir 🙂

      Le gusta a 1 persona

  10. Las estrellas de las comparaciones son las suegras: “Pepito a su edad ya andaba”. Vale, ¿y? Tienen toda la vida para hacerlo, qué prisa tiene??? Grrrr! Me pone HIS TÉ RI CAAAAA

    Me gusta

  11. Yo intento No comparar. De hecho, no tengo prisa en que ande o gatee. Acabará haciéndolo y será más faena para mí 😉 sin embargo lo de las etiquetas me cuesta más. Desde que nació fue “vago” y ahora es un “trastito”. Espero que no se entere mucho aún y, a partir de ahora, intentaré morderme la lengua.

    Le gusta a 1 persona

    1. Es difícil no etiquetar, también en mi casa mi hija es “un nervio”, “un trastito”.. Ahora no se enteran mucho, de más mayores esperemos aprender a mordernos la lengua jeje. Muchas gracias por pasarte y por comentar 🙂

      Le gusta a 1 persona

  12. Por cierto, puedo compartir este post en mi FB?

    Le gusta a 1 persona

    1. Claro! No hay problema 🙂

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: