Me convertí en madre

Me convertí en madre y conocí el miedo.
Miedo a perderte cuando supe que existías, miedo a no saber hacerlo bien cuando se acercaba tu llegada y miedo a verte sufrir una vez estuviste aquí.

Me convertí en madre y descubrí otra dimensión del amor.
Descubrí que se puede amar a quien no has visto ni sentido, a quien no has oído ni tocado. Que el amor por ti nació el día que intuí que crecías en mi interior y que ese amor no tiene límites.

Me convertí en madre y admiré la naturaleza.
Admiré la magia de ser capaz de crear y sentir vida en mi interior, de notar cómo crecías sin verte, de intuir tantas cosas de ti sin conocerte. Admiré la belleza de ser más mamífera que nunca amamantándote y protegiéndote como cualquier animal resguarda a su cría.

Me convertí en madre y cambió mi reflejo en el espejo.
Mi piel se rompió y se volvió flácida y débil, mis pechos que te amamantaron durante meses se tornaron débiles y abatidos. Mi cicatriz de vida se convirtió en protagonista de nuestra historia y sonrío al recordar que te entregué mi cuerpo a ti, mi amor, y que eso hace que me vea más bella que nunca.

Me convertí en madre y cambiaron mis prioridades.
Contemplarte se convirtió en mi afición favorita. Sentarme en silencio y observar cómo descubres el mundo que te rodea, cómo día a día aprendes cosas nuevas y me sorprendes, cómo sonríes inocentemente al conquistar nuevas habilidades y cómo con esos ojos negros y brillantes descubres el mundo con esa ilusión que yo algún día perdí sin darme cuenta.

Me convertí en madre y el tiempo se volvió efímero.
Los meses se tornaron semanas durante el embarazo y sin embargo se convirtieron en años desde que naciste. Tengo la sensación de que tiempo se filtra entre mis manos sin que tenga tiempo de asimilar tantos cambios. Creces tan deprisa que parece que fue ayer cuando por primera vez te tuve entre mis brazos.

Me convertí en madre y descubrí mi entorno.
Algunos amigos desaparecieron porque no supieron entender que, a pesar de que yo sigo siendo la misma, mi vida no lo es. Descubrí que todo el mundo sabe de maternidad menos yo. Que cualquiera es válido para aconsejar y juzgar, sin preguntarte antes si necesitas consejos. Aprendí que haciendo lo que creo que tengo que hacer, nunca lo haré bien para todo el mundo, pero haré lo mejor para ti.

Me convertí en madre y me transformé como hija.
Ser madre me hizo conocer el miedo y las dificultades. Y me hizo ver a mi madre con otros ojos. Lo que pudo sentir, lo que siente. Veo sus fotos conmigo ya no como hija, sino como madre. Veo el amor en sus ojos, veo la preocupación en su voz, veo y comprendo todo aquello que nunca pude entender.

Me convertí en madre y dejamos atrás la pareja que éramos.
Nuestra cama de matrimonio pasó a ser una cama familiar y nuestras cenas se llenaron de conversaciones de pañales y balbuceos. Nuestra relación cambió, pasamos de ser pareja a ser padres y esto me reveló que no sólo tengo a mi lado el mejor compañero de vida, sino también el mejor padre que mi hija podría tener.

Me convertí en madre y conocí otra versión de mi misma. Descubrí la versión mejorada de mi misma.

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19 comentarios

    1. Muchas gracias 🙂

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  1. Qué bonito…

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    1. Gracias guapa 🙂 Desde el momento en que sabemos que vienen en camino nos cambia la vida, ¿verdad? Disfrútalo mucho!

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      1. Así lo haremos! Un besazo

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  2. Que bonito! Todo lo que llega a cambiar la m-p-aternidad… pero las mamás y los papás no lo cambiarían por nada 😀

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    1. Qué razón tienes.. La vida cambia, pero la m-p-aternidad es lo una experiencia única que no cambiaríamos por nada 🙂 Un abrazo! Gracias por pasarte

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  3. Es precioso todo lo que cuentas

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    1. Gracias guapa 🙂 Un abrazo

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  4. Lo leí pero no pude pararme a escribir nada. Que palabras tan acertadas y que bonito post!! Te comparto en las redes, es precioso.

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    1. Muchas gracias guapa 🙂 Me ha impresionado ver la cantidad de reacciones que ha tenido en Facebook el post, sigo sin acostumbrarme a esto de que la gente lea mis escritos jeje. Un abrazo.

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      1. Pues creetelo jaja.

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  5. Ains… Es verdad que al convertirte en madre ves a la tuya de otra manera… Y bueno, lo del cambio de prioridades no te cuento!!!!

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    1. Sí, es curioso como cambia nuestra visión en el momento de ser madres… Y en la adolescencia creo que nos acordaremos muchas veces de ellas y sus frases míticas que tanto detestábamos! Un abrazo guapa, muchas gracias por pasarte y comentar 🙂

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      1. Leerte siempre es un placer! 🙂 Muaks!

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    1. Gracias guapa 🙂 Ahora veo que tu nick es parecido al título del post jajaja. Un abrazo!

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  6. Preciosa entrada, se nota que esta escrita desde lo mas profundo de tu corazón! Gracias por compartirlo

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    1. Gracias a ti por leerlo y comentar guapa 🙂 Un abrazo!

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