Dar el pecho ¿adelgaza o engorda?

Esa es la pregunta del millón. Seguro que en algún programa de los tropecientos de Saber y ganar la han hecho. También Google debe sacar humo respondiendo a la pregunta “dar pecho engorda“, “la lactancia materna adelgaza“, “hacer dieta dando pecho” y frases similares. No podía faltar en el blog de Ser Madres mi aportación a ésta gran incógnita.

Hoy me he propuesto poner encima de la mesa (o de la pantalla para ser más concretos) mi experiencia y hablar un poco de la realidad sobre si la lactancia materna adelgaza o engorda.

Antes de nada, quiero dejar claro que la experiencia de amamantar a un hijo no debe entender de kilogramos, de cartucheras, de pechos que gotean ni de complejos. Dar el pecho a tu hij@ es una experiencia muy bonita si la lactancia está bien establecida y es satisfactoria para las dos partes.

Para mi, ha sido una experiencia inolvidable. Ya no sólo has albergado a tu hij@ en tu vientre y lo has sentido crecer, sino que una vez fuera de tu cuerpo sigues alimentándole. Me parece mágico que no necesite nada más que pegarse a ti y succionar de tu pecho para tener todo lo que necesita: alimento, protección, cariño… Pienso que si eso hace que nos engordemos algunos kilos, tampoco debe ser un obstáculo para disfrutar de vivir la lactancia con plena felicidad.

Hecha ésta reflexión, voy a contaros mi experiencia antes de hablar de lo que sucede en el cuerpo cuando damos el pecho.

LA LACTANCIA MATERNA Y CÓMO ME CONVERTÍ EN TRIKY

¿Sabéis quien es Triky? Si no lo sabéis en poco rato os lo presento, seguro que habéis oído a hablar de él. Yo me convertí en su versión femenina durante la lactancia, pero antes de llegar hasta ahí vamos a ponernos en antecedentes.

Yo me quedé embarazada con un peso muy normalito. Siempre he sido una persona de constitución tirando a delgada pero con mi cuerpo serrano: una buena personalidad (o pechonalidad), un trasero que se ve (no vaya a pasar desapercibido) y como buena mediterranea unas caderas que marcan curvas. Pues eso, un cuerpo normalito sin complejos.

¿Qué pasó con mi cuerpo durante el embarazo? Pues que se convirtió en una aceituna pinchada en un palillo. Si, de esas que se ponen dentro de la copa de Martini, igualita.

Los primeros meses con los vómitos incluso me adelgacé 3kg. Se me quedó un tipín que no veas. Me adelgacé y después salió el triponcio. Y ahí estaba yo, que si se me miraba desde atrás pensabas: que chica más mona ella. Y si me daba la vuelta era más un: madre mía, si se va a caer hacia delante.

¿Qué pasó después? Pues que por riesgo de parto prematuro por contracciones tuve que estar un mes en casa, en reposo absoluto. Si a eso le sumáis que el helado con sabor a Kinder de Mercadona deberían prohibirlo y que ver películas sin picotear no es propio de mi; os podéis imaginar el resultado.

Y así es cómo llegué a coger 13kg en escasos tres meses.

¿Qué pasó con mi cuerpo después del parto y durante la lactancia?

Al salir del hospital había perdido más de 8kg; sólo quedaban 5kg para volver a mi peso pre-embarazo. Sin embargo el asunto no me preocupo mucho: había leído que dar el pecho adelgazaba. Y yo tenía claro que quería dar lactancia materna exclusiva a mi pequeña y vivir esa experiencia sin preocuparme por ese tema.

Y así fue; yo disfrutaba de mi lactancia y mi maternidad. Daba el pecho, babeaba mirando a mi hija, dormía poco y mal… Disfrutaba de la maternidad.
Pero un día, cuando ya llevaba tres meses (y parecía que los pantalones se hubiesen encogido) me subí a la báscula descubrí que esa frase “la lactancia materna adelgaza” viene con letra pequeña… Había engordado más de 5kg en tres meses ¡Ole yo! (un aplauso por favor).

Aquí es dónde yo descubrí lo de la letra pequeña “la lactancia materna adelgaza siempre que se siga una dieta equilibrada y variada“.

Sin embargo a mi la lactancia me abría un apetito feroz. Puede sonar a escusa, lo sé, y sé que no era sólo un tema de la lactancia, pues la ansiedad que genera toda la nueva situación de cambios seguro que ayuda también.

La realidad es que yo durante mi lactancia me convertí en Triky, el monstruo de las galletas.

A todas horas me apetecía dulce. Había días que hubiese atracado una pastelería entera. El chocolate era mi perdición, pero a eso se le tienen que sumar las galletas, donnettes, donuts, croissants y todos sus primos cercanos (y lejanos, para qué negarlo).
En el fondo tiene mérito habiendo metido en mi cuerpo tanto dulce, haber ganado sólo 5kg!

En los siguientes tres meses que seguí dando pecho (hasta que mi hija decidió destetarse sola a los 6 meses) intenté controlar un poco lo que comía. El hambre voraz no cedió, pero como mi despensa ya no parecía la sección de dulces de Carrefour, controlé un poco al Triky que llevaba dentro. Comí más fruta y verdura, salí a andar más y mi peso se estabilizo (no perdí ni gané más peso).

 

PERO ENTONCES EN QUÉ QUEDAMOS, DAR PECHO ¿ENGORDA O ADELGAZA?

Cada cuerpo es un mundo y yo creo que más que una regla infalible depende de muchos factores.

Sin embargo hay algo que está muy claro: Producir leche para amamantar a un hijo consume calorías.

Si la ganancia de peso durante el embarazo no ha sido exagerada (10-15 kg es el máximo que se recomienda), la naturaleza es muy sabia y siempre suelen quedar algunos kg por perder después del parto que el cuerpo se queda como reserva para producir leche materna.

Producir leche materna supone un gasto energético para el organismo de la madre, y durante el embarazo el cuerpo se va preparando por anticipado. De este modo, si se mantiene una dieta equilibrada y variada que aporte a la madre las calorías necesarias, la madre perderá peso fácilmente sin esfuerzo.

Es una regla muy sencilla: Dieta equilibrada normocalórica + consumo energético aumentado por la lactancia = Perdida de peso.

La teoría es muy clara y hay estudios que lo demuestran. Realmente la lactancia consume calorías y con ella es posible adelgazar, pero controlando lo que se come. Ingiriendo gran cantidad de grasas o azúcares lo único que lograremos es aumentar esas reservas.


¿Cómo evitar convertirse en Triky?

Es algo muy habitual escuchar que las madres que dan pecho tienen mucha hambre. No olvidemos que somos animales y que el cuerpo nos habla. Quiere garantizar seguir produciendo leche y por ello necesita reservas y energía, que consigue a través de los alimentos.

Para evitar coger peso durante la lactancia la recomendación es fácil: hacer una dieta variada y equilibrada. Mi recomendación sería que comieras a menudo, que te hagas con un buen cesto de fruta y cuando te entre el gusanillo de dulce comas la que más te apetezca. Bebe mucha agua y aprovecha para dar paseos con tu hijo.

Nunca hagas una dieta restrictiva durante la lactancia. En este periodo está totalmente desaconsejado.

Y mi último consejo: come variado, bebe mucha agua, practica algo de ejercicio físico, no abuses de dulces y grasas… Pero sobretodo: Disfruta de la lactancia materna.

Te queda toda la vida para perder esos kilos de más.

17 comentarios

  1. Lo de la dieta equilibrada para no engordar también es normal fuera de la lactancia, jejeje. Quédate con que la lactancia alimenta a tu peque y os hace felices. Lo demás es secundario. Besitos

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    1. Jaja mi peque decidió que molaba más el biberón que la teta hace un tiempo, es muy exquisita ella. Si yo siempre había hecho dieta equilibrada, hasta que di el pecho y me convertí en la monstruo de las galletas. De todas formas, como bien dices, es un tema secundario. Lo importante es el bienestar y la felicidad de madre & hij@. Besos (o Kisses, como prefieras :p)

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  2. Yo gracias a Dios sólo engorde 5 kilos pero es que ya llevaba de sobra, pero soy como tú me encantan las galletas y el pan!! Yo estuve sólo dos meses con el pecho y ni adelgace ni nada.

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    1. Y después volviste a tu peso?? Me va a costar quitarme esas reservas del cuerpo.. No quieren desprenderse de mi cintura jeje

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      1. He cogido más!!!! Tengo ansiedad nena y todo se keda en la tripa!!! Quiero empezar a ponerme a régimen ya!

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  3. Me he sentido súper identificada con tu experiencia! Parecía que estabas contando la mía vaya, a mí me dio un hambre voraz y sobre todo de dulces… cosa que ya arrastraba del embarazo pero que se intensificó con la lactancia. Así que también me tocó engordar (otra vez) jejej! un besoteee

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    1. Jajaja si es que no podía evitar comer dulces! Soñaba con que iba a desayunar donuts.. Qué horror jajaja

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  4. yo adelgace mucho quede pesando solo 45 kilos, quede muy delgada y la gente estaba muy preocupada. Cuando deje de amantar volvió a mi peso normal.

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    1. Yo también adelgace, no cogi gran peso en el embarazo y me quede mas delgada de antes de estar embarazada. Ahora ya no doy pecho y así me he quedado.

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      1. Qué suerte y qué envidia! Yo estoy pagando los excesos jeje. A dieta que me he puesto ahora que no doy el pecho, a ver si poco a poco me los saco de encima. Un abrazo

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  5. Me ha encantado la entrada. La verdad es que siempre tiramos de google donde se cuentan las cosas de manera tajante y es mucho mejor leer algo así, desde la experiencia, pero teniendo en cuenta que cada cuerpo es un mundo. Un besazo!!

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    1. Pues si, conozco chicas que comiendo igual de mal que yo (vamos a reconocer que no comía nada bien durante la lactancia jaja) se han quedado estupendas! Pero mi cuero quiso apoderarse de esos kg. Y lo que me está costando quitármelos de encima!

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  6. Pues yo soy el caso contrario. Te hablo del segundo porque con el primero sólo engordé seis kilos, así que imagínate cómo me quedé. Con el segundo cogí 16. Me quedaron 9 de más. Pues en tres meses comiendo de todo (galletas incluidas) y mucho, con la Navidad de por medio… Volví a mi peso normal y ahora estoy dos kilos por debajo y sigo comiendo no equilibrado. El problema es cuando la teta ya no es su principal alimento… Que después si que engordaré

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    1. Bueno mientras tanto disfruta del buen comer 🙂 La verdad es que el peso durante la lactancia es tan variable como el apetito.. Pero es que yo comía que todo el mundo se me quedaba mirando ojiplatico jajaja

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  7. jajaja yo tb soy triki!!! me muero de hambre y me muero por los donuts!! es cierto que yo he perdido mas o menos peso, estoy mas o menos igual, me quedan ciertos kilos (fijo que los tengo en los pechos porque también soy de pechonalidad) pero no me privo…intento comer bien pero siempre tengo un dulce a mano… he decidido disfrutar de mi maternidad y a mi no me amarga un dulce (suerte que a mi marido tampoco le importa jaja) pienso como tu…que la lactancia y la maternidad no se mide en kilocalorías!! aparte creo que cada una es un mundo…perder o ganar… vete tu a saber con la montaña rusa hormonal que tenemos!

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  8. Dios, ese helado es la muerte. Hoy hemos tenido visia y s sido

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  9. Perdón, se ha roto el post anterior. Decía que hoy hemos tenido visita y ha sido el postre estrella. Yo siempre he sido de comer bien por herencia de años de gimnasio pero la ansiedad ha traído los dulces a la lactancia y claro… Me he sentido muy identificada

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