Dormir como un bebé

Dormir como un bebé. Bonita frase. Me he acordado del señor o señora que la inventó en numerosas ocasiones. Y es que mi hija lo de dormir empieza a gestionarlo algo mejor ahora que tiene 6 meses.

Dejadme especificar que “gestionarlo algo mejor” significa que ahora de media tenemos unos 4 o 5 despertares nocturnos… Mi nombre es Mamá Mapache, para serviros.

  

Me acuerdo cuando estaba embarazada que todo el mundo me decía: “aprovecha ahora para dormir que luego ya verás“.

Y yo pensaba: “nada puede ser peor que dormir molesta con una barriga que sobresale por todos lados, con una niña dentro de ti que te patea las costillas y con la vejiga tamaño XS de lo comprimida que está”.

Las ojeras de mapache ya venían de serie con el embarazo… Con la línea alba y las estrías. 3×2 ¡que eso ahora se lleva mucho!

  
Pero la realidad es que lo de levantarte tres veces a orinar andando como un pato con un bebé clavando sus piececitos en tus cosquillas es el aperitivo del menú que probablemente después tendrás por las noches:
1- La cuna con pinchos.

Recuerdo que compré muy ilusionada la minicuna, que tuviese ruedas, que se pudiese mecer, que la pudiese poner bien cerquita de mi… Fue una búsqueda entretenida y laboriosa por la red. 

Me imaginaba acariciando a mi niña, yo sentadita al lado de la cuna y arropándola con esos juegos de sábanas que había escogido tanta dedicación…
Pero resulta que a mapachita (y a muchos otros bebés por lo que luego he descubierto) la cuna no le gustaba nada de nada. Era ponerla ahí dentro y parecía que saliesen pinchos invisibles de algún lado. 

La tenías tan ricamente dormida en brazos, ¡durmiendo como un bebé!, la metías en la cuna y venga a llorar.

Y es que, ¿qué mejor que dormir acurrucada en los brazos de mamá? Calentita y protegida, como dentro de la barriga, cerca del pecho y escuchando el latido del corazón.

 Y fue ahí cuando me di cuenta de que el colecho era nuestra solución. Yo que siempre había dicho aquello de “yo nunca meteré a la niña en la cama“, he practicado colecho hasta los 5 meses, que fue cuando ella estaba preparada para dormir la noche entera solita en su minicuna, bien cerquita de mi, pero en su propio espacio.

  

2 – La maratón del pasillo.

Las noches en vela y el no querer oir llorar a tu bebé te llevan a ingeniártelas como puedes para que duerma un poco o como mínimo para que no llore.

Cuando mapachita empezó con cólicos busqué por Internet la manera de aliviárselos. Como la mochila (el porteo) nunca le ha gustado; descubrimos que meciéndola boca abajo en los brazos mientras paseábamos la tranquilizaba mucho.

Así que, querida futura mamá o mamá primeriza, si tienes un pasillo largo decóralo a tu gusto ¡Yo nunca hubiese pensado pasar tanto rato en él!
3 – Teorías y más teorías.

Hay tres preguntas frecuentes cuando llevas un cochecito y alguien se acerca a preguntar:

  – ¿Es niño o niña?

  – ¿Teta o biberón?

  – ¿Se porta bien por las noches?

Es como subir al ascensor y hablar del día tan bonito que hace hoy, casi lo mismo. 

Entonces es cuando tu dices que sí, que se porta bien por las noches y te preguntan ¿duerme toda la noche del tirón? 

Entonces es cuando se te dibuja una especie de sonrisa irónica llena de sarcasmo y piensas: ¿Dormir del tirón? ¿A caso no ves mis ojeras de mapache gilipuertas?

Pero te limitas a decir: No, se despierta mil veces y le tengo que dar pecho para que vuelva a dormirse.

Y es en ese instante cuando te empiezan a llover un millón de teorías: Que si Estivill y su gran método, que si dale chupete, que si sácala de tu cama que no conseguiréis sacarla jamás, que si llora un poco no pasa nada, que si la teta es un vicio… 

Y dudas, una vez más te hacen dudar de tu capacidad como madre. Dudas simplemente porque una serie de gente te regalan consejos sin ni tan siquiera pedírselos.

Por suerte me recomendaron leer el libro “Dormir sin lágrimas” de Rosa Jové, y descubrí que el patrón de sueño de mi hija es y era de lo más normal.

  
Nota: A las futuras madres: ¡no pretendo desanimaros! Hay bebés que duermen muy bien desde recién nacidos. Pero como veis, no es mi caso jeje. De todas formas, un buen corrector de ojeras y un café y como nueva 🙂

7 comentarios

  1. Jajaja que gracia!! Como me suena todo lo que dices!!

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  2. Yo siempre he dicho que el que dijo esa frase, no tiene ni idea de como duerme un bebé jajaja. Y eso que yo no me puedo quejar eh, que el mío en eso de dormir salió más majo que las pesetas 😉

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  3. El mío sigue sin dormir y van 15 meses!!!! No perdona su bibi, se lo estamos quitando!!! Santa paciencia!!!

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  4. Jajaja… Yo también tengo una cuna con pinchos de serie.

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  5. Ay, qué recuerdos!! Esos paseos por los pasillos, esas cunas con pinchos, y esos lloros por dormir en brazos.. Casi se me olvidan, y mira que tampoco ha pasado tanto jeje.

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  6. No hay peor mentira que la de “dormir como un bebé”, y menos, si es el primer bebé 😉

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    1. Sí, no sé quien demonios inventaría esa frasecita jajaja.

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